Petróleo: Dicha y Maldición
Los
combustibles fósiles son un problema que amenaza nuestra supervivencia. El
petróleo domina nuestra sociedad, se podría decir que nuestra actual
civilización se construyó sobre petróleo. Pero ya desde antiguas civilizaciones
el petróleo acompaña a la humanidad; por ejemplo era utilizado para conservar
momias o para impermeabilizar botes.
Este combustible
es uno de los motores que desencadenó el sueño del progreso en el que vamos
montados desde hace 150 años. El petróleo además de ser la materia prima con la
que se fabrican los combustibles de las máquinas para el transporte o sea barcos,
carros, y aviones; también es la base para crear más de 80 mil productos cotidianos,
como la pasta dental, los detergentes, pinturas y plásticos de todo tipo entre
otros. Al mismo tiempo el petróleo es uno de los causantes del cambio
climático, los productos secundarios generados por la combustión de gasolina y
demás combustibles, resultan ser gases que generan un efecto de invernadero en
la atmósfera. Este efecto consiste en que los rayos del sol entran al planeta a
través de su atmósfera para calentarlo, rebotan sobre la superficie terrestre
pero al salir de nuevo hacía el espacio se encuentran con estos gases
suspendidos en la atmósfera como el CO2 que interrumpen su trayecto, finalmente estos
rayos quedan atrapados en la superficie terrestre calentando progresivamente el
planeta.
Asimismo
como causante del efecto invernadero, el uso del petróleo como materia prima ha
sido el origen de una contaminación de nuestro entorno sin precedentes. Temas
como las bolsas de plástico que invaden cada rincón del planeta, los derrames
de crudo, o los químicos que se han regado y esparcido por el mundo que ahora
forman parte del ADN de cada ser vivo del globo, con esto último me refiero a los
policlorobifenilos (PCB), utilizados como refrigerantes para motores que fueron
considerados por el Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) como uno de los doce contaminantes más
nocivos fabricados por el hombre luego de 50 años de uso intensivo por toda la
industria, actualmente todos portamos PCB en el ADN, desde los osos polares en
el norte hasta los pingüinos en el Sur, corresponde agradecerle a la multinacional
Monsanto ya que ellos fueron quienes comercializaron este producto y ocultaron
durante mucho tiempo sus efectos adversos aun siendo conscientes de ellos.
Con
respecto a nuestra alimentación, el petróleo sigue siendo crucial no sólo como
combustible para los camiones y barcos que transportan los alimentos a las
ciudades, si no en el proceso de la agricultura misma. El petróleo es utilizado
para fabricar sustancias que sirven como insecticidas, herbicidas, fungicidas y
abonos que hacen posible la producción de comida en la actualidad en las proporciones que las sociedades y sus
grandes urbes requiere. Pero al igual que en el resto de sus usos, en la
agricultura es excesivamente contaminante y tóxico: contamina los alimentos,
contamina a los campesinos que lo utilizan y contamina suelos, aire, cuerpos de
agua. Brutal es que llevamos utilizando estas sustancias desde hace 60 años
cuando inició la revolución verde, que prometía acabar con el hambre mundial
pero en realidad no nunca lo logró, hemos generado unos desequilibrios
profundos en nuestros ecosistemas.
En
conclusión, nos encontramos frente a un dilema, es evidente todos los efectos
adversos que nos trae utilizar el petróleo como principio para el desarrollo de
nuestra sociedad, pero al mismo tiempo el petróleo está tan inmerso en nuestras
vidas que los cambios que estamos obligados a hacer son dolorosos. Muy oportuno
es que ya muchos colectivos y muchas personas han empezado a realizar estos
cambios, son una guía para las demás personas que buscan cambios pero no
sabemos por dónde empezar. Han surgido respuestas conceptos y nuevos enfoques a
este gran problema, como por ejemplo la producción limpia, la agroecología,
transportes eléctricos, basuras cero, entre muchos otros que vendré analizando
en este blog.
Comentarios
Publicar un comentario